LEGIONELLA: ¿ CÒMO ACTÙA LA BACTERIA QUE PROVOCA NEUMONÌA BILATERAL?

Nacionales 05 de septiembre de 2022 Por Arecovirtual
Según informó el Ministerio de Salud de Tucumán, ya son seis las personas que fallecieron a causa de Legionella.
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En total, se contabilizan 22 infectados de los cuales seis se hallan internados (tres  de ellos con asistencia respiratoria mecànica), mientras que los restantes son monitoreados y evaluados desde sus domicilios. La enfermedad que ocasiona esta bacteria, según anunciaron los especialistas, produce una mortalidad que ronda el 10 o el 20 por ciento, aunque el porcentaje se incrementa si los individuos afectados presentan comorbilidades o enfermedades previas.

Luz Médica la clínica privada en la que se detectó el brote  permanece cerrada para su desinfección y las autoridades realizan un riguroso seguimiento de casos y contactos. Luis Medina Ruiz, el jefe de la cartera sanitaria provincial, afirmó que se incluyen en esta categoría al personal de salud, paciente o familiar cuidador que haya estado en agosto o haya recibido una intervención quirúrgica en la clínica privada y que, en efecto, tenga síntomas compatibles. "Estamos hablando de fiebre, de algún catarro respiratorio o demás, de distinta gravedad, no necesariamente neumonía bilateral", detalló Medina Ruiz. Y agregó que es una “bacteria que no se transmite de persona a persona”: una buena noticia que implicaría a futuro una posibilidad de controlar el brote con mayor eficacia y limitar su expansión hacia otras provincias.

A diferencia del Sars CoV-2 virus del que había un menor registro la Legionella es una vieja conocida. Esta bacteria fue clasificada en 1977 y desde aquel momento, se registran brotes tanto en Argentina como en el resto del mundo. Puede hallarse tanto en suelos como en escenarios acuáticos, en la medida en que desarrolla la capacidad de adaptarse a diversas condiciones físicas y químicas. De este modo, gracias a su versatilidad, puede colonizar canales de agua, sistemas de distribución y almacenamiento. Si el agua tiene la chance de ser expulsada hacia afuera (por ejemplo, a través de duchas, jacuzzis o bien, a partir de sistemas de refrigeración y aires acondicionados) la bacteria puede liberarse al ambiente y, al ser inhalada, provoca la infección.

“Legionella puede sobrevivir alojada en biopeliculas (membranas en las que la bacteria puede sobrevivir en una fase estacionaria de crecimiento) o parasitando otros microorganismos presentes en las cañerías”, explica la médica infectóloga Leda Guzzi. Y continúa: “Cualquier cambio de flujo en el agua puede favorecer la disgregación de esa biopelícula desde dónde pueden dispersarse dentro de aerosoles, por ejemplo en las duchas, en las canillas comunes o en los sistemas de hidromasajes”.

La infección se produce por la inhalación de esos aerosoles y en menor medida por micro aspiración de agua contaminada con Legionella. Esto es: se vaporiza, la gente aspira el vapor del agua contaminada y se infecta. De esta manera, el contagio por aerosoles suele ser el canal más habitual para este microorganismo que se expande aún más en aguas a temperaturas cálidas, que se encuentren a unos 20-45 grados.

El período de incubación se extiende de dos a diez días en cualquier individuo, sin discriminación de rango etario. Como suele suceder con otras afecciones, aquellas personas que tengan un sistema inmune más comprometido corren mayores riesgos de atravesar una fase grave de la patología, requerir respiración mecánica y afrontar una neumonía bilateral. Esta se caracteriza por exhibir el elenco estable de síntomas para varias afecciones respiratorias: dolor muscular, fiebre y falta de aire. En concreto, es una infección aguda pulmonar (los sacos de aire de los pulmones de llenan de fluido o pus) que puede ser detectada mediante una tomografía o radiografía de tórax, y también puede venir acompañada de dolor de espalda, diarrea y vómitos.

Aquellos pacientes que no experimentan estas complicaciones, por lo general, presentan fiebre y un cuadro muy similar al de la gripe, con una incubación que va entre uno y dos días, y la recuperación se da, como máximo, a los cinco días. Afortunadamente, la infección se trata con levofloxacina y macrolidos, antibióticos que ayudan a revertir el cuadro. 

La buena noticia, como apuntó el ministro, es que el contagio entre personas no es corriente. Es por este motivo que desde el Ministerio de Salud nacional manifiestan cierto alivio ante la imposibilidad de que el brote radicado en Tucumán se expanda hacia el resto del territorio doméstico.

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